Una campana de extracción es un dispositivo de seguridad de laboratorio utilizado principalmente para controlar y evacuar gases peligrosos, vapores, polvo o aerosoles, protegiendo al personal del laboratorio y al medio ambiente. En los laboratorios de alimentos, sus funciones principales incluyen:
1. Descarga de químicos nocivos: Durante el análisis de componentes alimentarios (como extracción con solventes, digestión ácida y determinación de nitrógeno de Kjeldahl), elimina vapores de solventes orgánicos (por ejemplo, metanol, éter), humos ácidos (por ejemplo, ácido nítrico, ácido sulfúrico) u otros gases tóxicos.
2. Prevención de contaminación microbiana: Al manipular muestras biológicas altamente activas (por ejemplo, patógenos, cultivos de moho), evita la dispersión de aerosoles, salvaguardando al personal y al medio ambiente.
3. Reducción de la contaminación cruzada: Aísla componentes volátiles de alimentos (por ejemplo, saborizantes, fragancias, sustancias aromáticas) para evitar interferencias con otros experimentos.
4. Garantía de seguridad en operaciones de alta temperatura/presión: Durante la digestión por microondas, el secado a alta temperatura, etc., proporciona ventilación y refrigeración, mitigando los riesgos de explosión o quemaduras.
5. Cumplimiento de normas de seguridad: Ayuda a los laboratorios a cumplir con las normas GMP, HACCP, ISO 17025 y otras relativas a los requisitos de ventilación y salud ocupacional.
Escenarios de aplicación típicos:
6. Análisis de aditivos alimentarios (análisis químico de conservantes, colorantes y edulcorantes)
7. Análisis de metales pesados y contaminantes (pretratamiento de muestras para plomo, arsénico y mercurio)
8. Investigación de sabores y aromas (extracción y concentración de compuestos volátiles)
9. Análisis de OGM o alérgenos (prevención de la contaminación por aerosoles durante la extracción de ADN/proteínas)